dimarts, 25 d’abril de 2017

Pròximes sessions de taller

Els pròxims dies de taller que tenim són:

MAIG: dies 16 i 30

JUNY: dies 13 i 27


Bons i profitosos dies d'escriptura.

divendres, 7 d’abril de 2017

Exercici de taller: relat conjunt

Anem a treballar la redacció d'un relat entre tots els components del taller. Començaré posant un paràgraf que iniciarà la història i cada dues setmanes un dels companys de taller continuarà el relat amb la seua aportació, continuant on ho haja deixat el company anterior.
En cada sessió de taller revisarem l'aportació que haja fet el company i la comentarem o rectificarem, si cal, entre tots.
Com que tots els que veniu ara al taller escriviu en castellà, doncs el relat serà en esta llengua. A veure si quan el finalitzem ens animem a traduir-lo al valencià.

Per a començar un fragment cedit per la companya Adolfina.



Fotografia extreta d'ací

Adol:

Nunca pensó que volvería a París pero, después de diez años, allí estaba. Su primera intención cuando se lo propusieron en la empresa fue decir que no. Después de lo pasado creía que no tendría las fuerzas necesarias, pero una voz en su interior le decía “Inés, ya eres una mujer madura y de éxito, debes encontrarte con tus fantasmas y enterrarlos, y que mejor que donde todo empezó”.

París la recibió con un día gris y una niebla baja que imposibilitaba ver bien la ciudad. La Torre Eiffel le pareció abandonada, ya que solo podía verse un cuarto de su estructura. La visión de la torre desde Trocadero siempre la dejaba sin habla, y el recuerdo de su padre comentándole como se construyó la emocionó. Unas lágrimas ligeras, suaves y cálidas bañaron sus mejillas...

Concha:

... que el viento con una tenue caricia le seco. El Sena a lo lejos, tan majestuoso como siempre, parecía querer reclamarla.
Evitó la tentación y girando su rostro dirigió la mirada a un punto lejano, no sólo en la distancia, más bien en el tiempo.
Los recuerdos la sumergían en un dolor casi insoportable con un implacable ir y venir.  Escuchaba la voz de su padre que angustiado le gritaba "¡Huye! ¡Sálvate!"

**********

Marisa:

Su familia emigró a Francia al inicio de la Guerra Civil y, después de muchas vicisitudes, había encontrado acomodo en el país vecino.
Habían vivido bien, aunque añorando España, a la que llevaban en el corazón. Si no hubiera sido por los acontecimientos que sacudieron sus vidas ella nunca hubiera regresado. Pero cuando se constató que estaban siendo vigilados, su padre la obligó a marchar. Sus padres, a pesar del peligro, no querían volver porque estaban convencidos de que sufrirían alguna represalia.

Y ahora, más madura, estaba decidida a hacer lo que fuera necesario para aclarar la muerte de su padre. ¿Fue una venganza política? Hizo algunas averiguaciones y consiguió verificar que el patrimonio de su familia había cambiado de manos.


                                                                **********
(ella puede estar haciendo tiempo mientras espera a Christian durante dos hora o más porque él tiene trabajo)
La voz ronca de Christian pronunciando un francés cerrado la sobresaltó trayéndola de vuelta al aquí y ahora. Era su superior directo en la empresa y había ido en persona a recogerla.
Tiempo habría para zanjar viejas deudas, pensó, arrepintiéndose de haber aceptado regresar. Era consciente de que no había marcha atrás y decidió que, una vez instalada, buscaría al asesino de su padre.



Elisa:

—Hola, soy Christian Verdeguer. Lamento el retraso, el taxista me ha dado una vuelta impresionante.
Inés Dalmau —le dijo mientras le tendía la mano.— No pasa nada, estaba admirando la arquitectura de la Gare de Lyon. Ha pasado tanto tiempo desde que estuve aquí por última vez. ¿Has dicho que te apellidas Verdeguer?
—Sí, soy de origen español como tú. Además, fui al liceo con tu hermano Martín. Según mi padre,  tu padre y él se conocían.
—Ah, entonces seguro que podremos contarnos muchas cosas. Al final todo queda en familia.
—Sí, yo tengo algunas batallitas que contar -comentó Chiristian.

 Los dos rieron con complicidad.
Bueno, Inés, espero que estés contenta de haber vuelto a Francia, tu trabajo en nuestra filial ibérica ha sido fantástico.
—Gracias. Profesionalmente es un reto para mí, el no tener hijos ni marido me ha ayudado a lanzarme. También hay otros factores que me han animado, pero no voy a aburrirte con temas personales...
—Entiendo. No te preocupes, ya habrá tiempo para conocernos mejor. Me imagino que tiene que ver con lo que le pasó a tu padre... ¿Sabes?, nuestros padres huyeron juntos a Francia cuando el gobierno de la República tuvo que salir por piernas de Valencia, estuvieron en Argeles...
— ¿Te refieres al campo de internamiento de refugiados?
—Sí, ¿nunca te lo comentó tu padre?
No, era un hombre muy reservado, yo creo que no quería que su pasado nos marcase, pero su intento fue inútil. Lo único que sé es que mis padres estuvieron separados un tiempo, hasta que se regularizó la estancia de mi padre en Francia y que, mientras tanto, mi madre y yo estuvimos viviendo con unos valencianos. Eran vecinos del pueblo de mi madre, que habían emigrado a Francia años antes de la guerra, pero yo era muy pequeña y no recuerdo nada.  
—Fue horrible. Creo que tal vez mi padre pueda contarte alguna cosa más, si quieres. Vive aquí en París.
— ¿No te importaría que hablase con él? Tampoco quiero entristecer a tu padre removiéndole vivencias que probablemente lleva toda la vida queriendo olvidar.
—Para nada. Mi padre estará encantado de hablar contigo, de hecho da charlas en la Casa de España a los hijos de emigrantes para que sepan lo que pasó durante la Guerra Civil y cómo los españoles colaboraron en la liberación de Francia. A mi padre le encanta hablar. Si te parece organizaré una merienda en su casa y así podréis charlar tranquilamente. ¿Te va bien?
—Me encantaría. Gracias, Christian.

 Inés le sonrió y continuaron su paseo a lo largo de las calles parisinas hasta llegar a la estación de metro de la Place d'Italie, la línea siete les condujo a un tranquilo *banlieue  donde la compañía había alquilado un pequeño apartamento para ella. Christian se paró delante de un portal, sacó unas llaves de su bolsillo con las que abrió la puerta y condujo a Inés hasta el ascensor, donde se despidió de ella no sin antes recordarle que la compañía le daba unos días para acomodarse antes de comenzar a trabajar en sus oficinas centrales. Inés le agradeció la cálida bienvenida que él y la empresa le habían brindado y prometió incorporarse a trabajar en cuanto hubiese hecho algunas gestiones.
  
Al abrir la puerta del piso, le vinieron a la mente imágenes de su oscuro y austero piso de Valencia, situado en el barrio de Velluters, en lo que antaño fue un palacete de una acaudalada familia valenciana dedicada al comercio de la seda y que en la actualidad era hogar de todo tipo de personajes que vagaban sin rumbo por aquella Valencia, que hasta hacía bien poco, había vivido sumida en una posguerra interminable. El piso parisino, pintado en tonos pastel y con mobiliario moderno de líneas rectas y sencillas, luminoso, le transmitió buenas vibraciones. Había tomado la decisión correcta, se sintió por primera vez en muchas semanas tranquila, segura de que todo tenía sentido y si ella estaba allí, era porque algo bueno le esperaba. 

La visión que había acudido a su mente, su padre muerto en las aguas del Sena, mientras caminaba antes del encuentro con Christian, le había hecho fantasear con la idea de unirse a su padre. La idea de lanzarse al río para acabar con tantos años de porqués sin respuesta, ahora se le antojaba estéril. Tenía una misión que cumplir, desvelar la verdad, dignificar a aquellos que ya no podían defenderse, cerrar ese capítulo de su historia familiar.

Ahora debía ponerse en marcha, hacer algunas compras e ir a visitar a su madre y hermano que vivían en Brest desde que a su hermano le dieron plaza como profesor de física en la Universidad. Su madre también se había mudado a la misma ciudad, París le traía demasiados recuerdos.
Pepita:
Deshizo la maleta y lo ordenó todo en el armario. Se puso ropa cómoda y se calzó unas zapatillas, le gustaba caminar cuando viajaba, pisar el asfalto y comer en alguna terraza de cafetería viendo pasar a la gente, así que decidió salir a la calle. Cenó tranquilamente, subió de nuevo al apartamento, vio un rato la televisión y finalmente se durmió.

*************

(podemos situar este pasaje en un momento en el que Inés va en taxi al trabajo o a la estación para ir a visitar a su madre y hermano)

Al pasar por los Champs Elysées, Inés recordó los días en los que ella y su hermano Martín, cuatro años menor, recorrían el trayecto desde su casa a l'école publique. Le venían a la mente imágenes de ellos dos caminando por un paseo muy largo y con árboles enormes a ambos lados, a esa edad todo se veía más grande... recordaba como a veces se entretenían cogiendo castañas o pactaban una carrera para ver quien llegaba al final del paseo. Ella se apiadaba de su hermano y de vez en cuando le dejaba ganar la carrera, él se burlaba de ella y a Inés le encantaba su sonrisa. 

(Este fragmento se puede situar en el día que empieza a trabajar)


A la mañana siguiente no tuvo prisa en levantarse, había quedado con Christian al mediodía, antes de empezar con las reuniones de trabajo después de comer. Se levantó a las nueve, se calzó sus zapatillas y marchó a dar un paseo matutino, para desayunar después en algún café. 

Pensó que por qué no hacer la ruta de su niñez... no estaba muy lejos de aquel banlieue donde le habían buscado apartamento. Y así, poco a poco, fue reviviendo su infancia hasta llegar al edificio de su antigua casa. Se paralizó delante de la puerta, le vinieron todos los recuerdos de golpe: su niñez, sus padres, su hermano de nuevo, sus amigos, su adolescencia... hasta el día en que su padre le comunicó que tenía que regresar a España... 

dimarts, 4 d’abril de 2017

Recuerdos y anécdotas del camino por la vida

Fragmentos del libro escrito por nuestra compañera de taller Anke Biro-Hatje: Recuerdos y anécdotas del camino por la vida. En el que cuenta, a través de la biografía de su marido, historias de supervivencia durante la Segunda Guerra Mundial, historias de amor, de amor a la familia, a la libertad i a la vida.

(...) me levanté como de costumbre, sobre las cinco de la madrugada. Me preparé un café bien caliente y, mientras lo sorbía, no pude dejar de mirar y acariciar la taza azul, de un tamaño agradable, que se había convertido en algo tan personal. Bebía hoy por última vez en ella. Me preparé dos rebanadas de pan con manteca y mermelada. Cogí el dinero suficiente para el billete del tren y me fui para encontrarme con tres amigos en la estación (...) eché un vistazo alrededor; era todavía de noche, hacía frío, no se veían estrellas. Sin pensar en nada más pisé fuerte la acera, la frente alta rumbo a la libertad, eligiendo la vida, huyendo del olor a muerte y del destrozo de mi ciudad, aún sabiendo que dejaba atrás amigos, familia...
fotografía obtenida de la siguiente web

(...) Cuando cobré mi primer sueldo me compré unos zapatos nuevos. Eran perfectos, sólidos, negros, cómodos, daban calor, eran de piel. Escribí orgulloso a mi madre contándole que sólo hacía falta trabajar un día, incluso un poco menos, para comprarse unos estupendos zapatos (...)

(...) Salvando las distancias, quién puede decir que el trabajo que ensucia las manos no puede ser como una poesía...
Transformar un trozo vulgar de hierro en algo perfecto es muy satisfactorio. Lo coges en tu mano, lo palpas, lo observas, intentas trazar líneas hacia tu corazón, hasta que lo dominas (...) Para mí, conseguir una pieza bonita, equivale a la habilidad y perspicacia de un cantero que sabe, sin dudar, donde dar el golpe preciso; o la de un escultor que logra unas obras perfectas a partir de un bloque de piedra o de un trozo de bronce cualquiera.

¿Existe algún ángel guardián para cada uno? A veces, ya lejos de la juventud, en mi madurez y pensando en todo aquello por lo que he pasado, y en las situaciones que he tenido que afrontar, se me ocurre esta pregunta:
¿Cómo he podido salvarme de tanto peligro, tanto atrevimiento y tantas aventuras?

(...) al abrir la puerta de nuestra casa, no empapamos del olor específico de nuestro nuevo hogar. Era importante, olía a algo grande, extraño, excitante, nuevo, privado... era para disfrutarlo, era lo nuestro y no solamente para pasar unas vacaciones.
Zapato con raíces, de Chema Madoz

(...) y que no pretendan decir que uno sólo es de donde nace. Estamos echando raíces, mi mujer y yo, aquí mismo...


"La vida... depende de la fertilidad del suelo, de la voluntad de uno
y de la espontaneidad del espíritu".

              Anke Biro-Hatje


dimecres, 15 de febrer de 2017

Ens visita al taller Pura Peris

Durant el darrer taller d'escriptura ens va visitar Pura Peris. Doctora en Dret i docent universitària a la UVEG; poetessa i escriptora de relats; guardonada diverses vegades en narrativa i poesia, i ha publicat diversos poemaris i relats. També forma part de diverses organitzacions com el CEL de l’Eliana, la Jam poètica de l’Eliana i Poetaris associats.
Podeu veure la seua tajectòria literària ací. 
Ens va contar com començà a escriure i ens va llegir diversos relats i poemes. Ha sigut una experiència enriquidora per a tots. 

Inclouré ací un microrelat i un poema i vos deixaré uns enllaços amb més publicacions seues. 


La lluvia

Microrrelato finalista en la III edición del "certamen maratón de microrrelatos" 2014 asociación CLAVE.

26 de noviembre de 2014.

Sobre la ciudad -extraña,ausente- el cielo deja caer lágrimas suaves que apenas rozan la piel de los transeúntes...a través del visillo llega hasta la habitación alquilada el leve murmullo de la lluvia como un latido acorde que enardece los sentidos.
Nadie los conoce en la ciudad... ellos no necesitan conocerla... les basta poder recorrer, una y otra vez, cada milímetro de una piel que son capaces de dibujar con las cuencas cerradas como cada noche en la que no comparten besos...
Dentro, las sombras en la pared trazan un mapa ardiente donde cuerpos danzan en tango perfecto, fuera, la lluvia se ha unido al ritmo acelerado que marcan las caderas en el lecho…el viento gime y se retuerce al compás del vaivén de dos cuerpos que bucean en todos los recovecos saboreando la miel que se desliza entre ellos....sin límites...sin recatos.....extasiándose con cada gemido que se arrancan mutuamente sin piedad.... dos cuerpos devorados por el arte de gozar y ser gozados es este día gris en una ciudad ajena... desfalleciendo entre sábanas recién planchadas…..

Una campanita la devuelve ala realidad, la puerta del ascensor se abre…

-“su piso,señora”...

Au de pas

Alè de lluna. Editorial Neopatria, 2015.

Au de pas, fastiguejada de la ruta,
enlluernada per la teua rialla
vaig desviar el vol i em vaig adormir
al revolt del teu bescoll.
Al bressol de la lluna
vaig dipositar les plomes
tretes de les meues ales
com ofrena d'amor
per donar-te recer.
En les nits sense estels
les meues ales dansen sense parella,
jo errant vagarege ancorada a la terra,
tu, qui sap per on volaràs. 

Més escrits de Pura:

Micro relat


Relats

Fet a dues mans


Poemes i altres en diversos blocs




The booksmovie (escrits i recitats)




Síntesi de llibres de poemes








dimarts, 24 de gener de 2017

Poema: Resumiendo...

Continuem amb un poema d'una altra companya del taller d'escriptura:




Resumiendo 


La vida, la muerte...
en una inmensa rueda.

¡Vivir, disfrutar!
¿Cuánto habrá que andar?

Entre los dos instantes
la carretera.


                                          Anke Biro

divendres, 30 de desembre de 2016

Después de "La casa encendida"

Continuem amb escrits dels companys del taller. Esta vegada vos pose ací un poema de Ramón Guardino, que ha escrit inspirant-se en el fragment del poema La casa encendida de Luís Rosales que fa uns dies publicàvem ací.
A continuació el fragment de Rosales:

La poesía “La Casa Encendida” de Luis Rosales dice así:
"Has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, como estarán dentro de un año,
y después..."
Ilustración de José Caballero. Editada en una de las publicaciónes de La casa encendida de Luis Rosales.
Ver aquí.

El comentari i poema de Ramón:
Considero que hay varias formas de continuarla. La primera consistiría en seguir el estilo de Rosales, con su línea surrealista e imitando su peculiar cadencia rítmica. Añadiendo una pincelada de Wordsworth, quedaría así:
“… y después buscarás tus recuerdos por la casa,
rincón por rincón,
sin olvidarte de ninguno,
removiendo todos los cajones,
removiendo hasta los cimientos,
como el crío que busca su tesoro enterrado en la arena,
como el enamorado que busca el beso nunca recibido,
como el anciano que busca su tiempo de gloria en la flor,
como el escritor que busca su musa inspiradora,
como el escultor que busca su obra dentro de una piedra,
como el percusionista que busca su redoble perfecto de tambor,
así buscarás tú tus recuerdos,
aún sabiendo que los recuerdos no son más
que la añoranza de un pasado
que, por haberse perdido, no regresará”.

                                      Ramón Guardino, 27-12-2016


dimarts, 20 de desembre de 2016

Un pensament: ¿Què és la vida?

Contiuem amb les aportacions dels companys del taller. Avui publique una reflexió de Mali Martí Ferrer.

¿Qué es la vida?

Cuando eres joven te quieres comer el mundo,
luego compruebas con rabia que el mundo, si te descuidas, te come a ti.
La vida es como un helado, hay quien lo disfruta y lo paladea y hay quien lo devora. 
La vida es un tango y quien no lo baila, lo llora.

Imagen extraída de esta web.

dimarts, 13 de desembre de 2016

La casa encendida

Hoy, en el taller, leeremos este fragmento de La casa encendida para inspirar la escritura de algún poema o relato.



"Has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, como estarán dentro de un año,
y después..."


Fragmento de La casa encendidade Luis Rosales. 1949.

dimarts, 29 de novembre de 2016

Relat: La discusión

Ací vos deixe un relat infantil i educatiu de Julita San Frutos, companya del taller d'escriptura. 




LADISCUSIÓN


─ ¡Estoy harto de ti! ─chilló el tenedor con todas sus fuerzas desde el otro lado del plato─ te crees más importante porque siempre te colocan a la derecha y además puedes cortar; ¿pues sabes lo que te digo? que yo puedo pinchar mucho mejor que tú y además, algunas de las personas que se sientan a la mesa, me utilizan también para cortar.
─¡Pero nunca podrás hacerlo igual que yo! ─contestó el cuchillo─ mi corte es recto y lo mismo corto una cosa dura que una blanda.
─ ¡Eres insoportable! ─volvió a chillar el tenedor.
─ ¿No os parece que ya está bien? ─interrumpió la cuchara─ no entiendo por qué tenéis que estar siempre discutiendo, ¿no os dais cuenta de que con vuestros gritos vais a despertar a los pequeños? Yo también estoy a la derecha y no por eso me considero más importante, no veo la diferencia entre estar a la derecha o a la izquierda.
─ ¡Vamos a ver, cuchara! ─e replicó el cuchillo ─ la derecha es siempre la derecha, ¡la mano que más se utiliza!, es con la que escriben, con la que se limpian, la que levantan… ¡Todo lo hacen con esa mano!
─ ¡Me parece que te pasas de listo! ─esta vez era el tenedor el que contestaba y que poco a poco se iba enfadando muchísimo─ Hay gente que todo lo hace con la mano izquierda que es donde estoy yo.
─ ¡Sí, pero son los menos! ─de nuevo chilló el cuchillo.
─ ¡Ni los menos ni los más! ─alzó la voz el tenedor casi perdiendo los modales─ ¡Lo que pasa es que siempre quieres ser el importante!
─ ¡Es que lo soy!
─ ¡Lo que eres es…!
  Pero no pudo acabar la frase, pues tal y como había dicho la cuchara, los pequeños empezaron a llorar. Las cucharitas estaban tan asustadas que no había forma de que se calmasen, los tenedorcitos y los cuchillitos lloraban cada vez más alto.
  La cuchara quiso decirles la típica frase de: “¡Ya os lo había dicho!”, pero pensó que con tanto escándalo no la iban a escuchar; se lo diría más tarde, no se iban a salvar de su regañina.
  Entonces, la ensaladera con un grito de “FIRMES”, consiguió que todo aquél guirigay se calmase.
  Los pequeños hipaban por haber dejado de llorar tan rápidamente y los mayores callaron en el acto.
─ ¡Estoy harta de estas discusiones vuestras! ¡que si la derecha que si la izquierda! ¡que si pincho que si corto! Es que no sé qué importancia puede tener, por más que lo pienso no le veo el motivo para que estéis siempre a la greña. Vamos a ver ¿qué tendrían que decir las copas a los vasos por ejemplo?:
 ˂˂¡¡Yo estoy llena de vino y tú de agua!!˃˃ ─Dijo poniendo voz de copa.
─ ¿Y los platos?, el hondo le diría al llano:
 ˂˂ ¡¡ Yo tengo la sopa, ale y ale!!˃˃ ─Esta vez puso la voz de plato sopero.
 ─ A lo que el llano le respondería:
˂˂¡¡ Y yo tengo la carne, chincha, chincha!!˃˃.
─ ¿No os parece un poco tonto? Yo tengo la ensalada, así que tendría que decir:
 ˂˂¡¡Tengo el huerto dentro!!˃˃.
─ He pensado que a partir de ahora vais a estar los tres a la derecha y ¡se va a acabar tanta idiotez!
  Así que hizo que la cuchara, el cuchillo y el tenedor se colocaran a la derecha del plato.
  La pobre cuchara no había dicho nada, a ella le daba lo mismo estar a una parte o a otra, pero no comentó nada más para evitar que a la ensaladera le aumentase el enfado, se limitó a quedarse quietecita en el lugar que le correspondía.
  Por eso cuando en la mayoría de las casas “ponen la mesa” y aunque no sea lo correcto, colocan los cubiertos de esa forma, o sea a la derecha.
 Pero ahora vosotros ya sabéis por qué lo hacen, y que no es otra cosa que;

 “Evitar que discutan”.

Julita San Frutos

Poema de Luís Rosales traduït

Continuem amb poemes d'aquest autor, Luis Rosales, al qual féiem també referència en l'anterior publicació del blog (cliqueu ací).
En aquest cas hem fet també la traducció al valencià.


CÓMO ES POSIBLE QUE LA PREDESTINACIÓN
A VECES
LLEGUE TARDE

CUANDO VIVIMOS TANTO QUE HAY QUE PAGAR EXCESO
hay algo en el amor como una luz suicida,
tal vez es solo eso,
y hay amores que duran algo menos que un beso,
y besos que han durado algo más que una vida.
30 de marzo de 1977
Luís Rosales, Diario de una resurrección


COM ÉS POSSIBLE QUE LA PREDESTINACIÓ
ALGUNES VEGADES
ARRIBE TARD



"El bes" de Klimt en 3D per a invidents


QUAN VIVIM TANT QUE HEM DE PAGAR EXCÉS
hi ha quelcom en l’amor com una llum suïcida,
tal vegada és sols això,
i hi ha amors que duren poc menys que un bes,

i besos que han durat poc més que una vida.

dimecres, 16 de novembre de 2016

Poema de Luís Rosales

En la darrera sessió de taller, un company ens va portar el llibre Diario de una resurrección de Luis Rosales. He volgut seleccionar aquest poema, el primer del llibre, per la manera senzilla, però contundent i colpidora, en què descriu els sentimentes. Cal destacar l'ús d'unes metàfores que primerament semblen simples per utilitzar elements quotidians sense massa lirisme ni pompa, però que neixen de les sensacions i sentiments propis, aquells que deixen empremta i que generen la bellesa en forma escrita.
Un efecte semblant al que produix el poema de Neruda, Desnuda, amb una descripció subtil i sublim a la vegada, mentre fa servir metàfores i comparacions amb paraules senzilles, de sobra utilitzades i conegudes. El podeu veure ací també traduït al valencià. 
Són dos exemples de la senzillesa elevada a la sublimitat.
Palabras Para Algo Más Que Un Dolor
Luis Rosales
TAL VEZ SOLO ES POSIBLE QUE PODAMOS AMARNOS
                             MIENTRAS QUE DURA UN BESO


o si se quiere una ardentía
que, poco más o menos, es una lástima de incendio,
quizá una lágrima de incendio,
y no puede vivir sino acabándose,
como la duración de una palabra sólo nos dice su verdad
       cuando está terminada
y deja su memoria en el oído.
Tal vez tengo un cansancio dirimente
y he llegado hasta ti como el náufrago si le empujan las olas
       puede llegar hasta la playa,
y he comenzado a andar con unos pasos tartamudos
hasta quedar extenuado,
y esto es ya como ver la espalda al día,
esto ya no es amar sino caer,
seguir cayendo sobre tu cuerpo como la noche cae en el
       mundo,
mientras siento crujir mis huesos y mis besos.

TAL VEZ ES CIERTO Y SIN EMBARGO ES TRISTE


que nuestro amor sólo puede durar mientras que dure
       un beso,
pero al besarte el tiempo se establece,
y tu cuerpo comienza a ser una pregunta,
cada una de tus manos tiene su gesto propio,
y el mirar de tus ojos empieza a conjugarse en voz pasiva.
Así me voy llenando de música y de tiempo,
y la música es sed,
y la sed es tan corta que tiene que nacer continuamente
como nacen mis ojos cuando el vestido empieza a resbalar
sobre tus caderas
y aparecen tus hombros soleados,
tu momentánea piel,
y tu cuello de miel agonizante,
y tu cintura que es de agua,
y recorro, una vez y otra vez, el corto territorio de tu
       vientre,
con un mirar infinitesimal,
con un encendimiento que cada vez se hace mayor
y que al fin se convierte en bautismo
sobre un pecho pequeño que cabe en un dedal
y unas rodillas fuertes y despiertísimas que alguna vez como
       las nubes tienden a separarse,
y las manos te nacen de repente igual que brota un
       manantial,
y las caricias vienen del origen del mundo,
ya que cuando se ama
todo el cuerpo termina siendo labio.

Y NO PUEDO OLVIDAR QUE ESTO ES UN PREMIO,


amiga mía,
un premio que me han dado para identificarme con la nieve,
mientras te miro
y se borra poco a poco tu rostro como se empañan los
       cristales
pues estoy atendiendo a otro diálogo,
y este diálogo es una lágrima que tengo ya en el ojo,
puesta a punto
y nunca acaba de caer,
y se va convirtiendo en araña,
y siento tu temblor,
su velludo temblor parpadeándome,
y es un poco de miedo
o una embolia
que toca con su hielo esta vida que es mía
y la contabiliza, hora tras hora, como se cierra un inventario.
Y esto no es doloroso,
amiga mía,
esto es así,
como una mano que te agarra por dentro
pensando en que la carne se encienda sin arder,
y la demora se convierta en culpa
y el beso que te doy deje de ser una caricia
y sea más bien una pregunta,
esa pregunta destituyente
que no me atrevo a hacer sino en tu boca,
pues todo lo que soy depende de ella,
depende de saber que nuestro amor pudo resucitarnos
-ésta fue su misión y la ha cumplido--
pero
sólo puede durar
mientras que dura un beso.

2 de agosto de 1976
del libro Diario de una resurrección

dijous, 6 d’octubre de 2016

Aforismes


Segons diu el DIEC (diccionari normatiu d'estudis catalans), un aforisme és una proposició breu i sovint enginyosa que enuncia una norma científica, filosòfica o moral sense argumentar-la. 


El terme aforisme  fou utilitzat per primera volta per Hipòcrates. Un aforisme d'aquest autor: 

La vida és curta i l'art és llarg.

Altres exemples d'aforismes:


Company, mosseguem la vida!
Que l’amor ens ragi als llavis.





Una dona sense un home
és com un peix sense bicicleta.



Maria Mercè Marçal







La pèrdua més dolorosa
és la d'allò que encara no hem tingut.


Joan Fuster 












Més aforismes en català i valencià: http://lespurnabloc.cat/


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Aforismos


Un aforismo es, según nos dice la RAE,una sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte. Del latín aphorismus, y este del griego ?φορισμ?ς (definir), un aforismo es una declaración breve que pretende expresar un principio de una manera concisa, coherente y en apariencia cerrada.
El término aforismo fue utilizado por primera vez por Hipócrates, un aforismo suyo:


La vida es corta i el arte es largo.

Los aforismos son importantes para enriquecer el discurso de credibilidad y conceden un aspecto de sabiduría a quien lo pronuncia.

Más ejemplos:


-Lo que no te mata, te hace más fuerte. 
Friedrich Nietzsche


-El tiempo perdido nunca se vuelve a encontrar.

Benjamin Franklin


-A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro. 

Chesterton


-La duda es uno de los nombres de la inteligencia. 

Jorge Luis Borges


-Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad. 

José Martí


-Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien. 

Antonio Machado.

-El futuro nos tortura, el pasado nos encadena. He aquí por qué se nos escapa el presente. Gustave Flaubert

El aforismo y sus sinónimos


Se suele llamar aforismo a una sentencia breve y doctrinal, por lo que comparte características con otros dichos y sentencias que también pueden considerarse aforismos y que provienen de distintas épocas y culturas:

Adagio: sentencia breve, de origen popular que suele tener un significado moralizante.
Apotegma: dicho breve y sentencioso proferido o escrito por algún personaje ilustre o famoso.
Máxima: frase que expresa brevemente una regla de enseñanza o principio moral generalmente admitido.
Proverbio: sentencia de origen popular que expresa un consejo, enseñanza o crítica.
Refrán: dicho de tradición popular que contiene una enseñanza moral o consejo.
Sentencia: dicho o expresión breve que contiene una opinión, juicio o parecer sobre una cosa, suele encerrar doctrina o moralidad.

Aforismos en latín, con ejercicios: